La investigación sobre el accidente ferroviario de Adamuz, con 45 víctimas mortales, revela que el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha rectificado su afirmación inicial de que la vía estaba completamente renovada. Ahora admite que el tramo combinaba raíles de 1989 con otros más recientes. El informe preliminar de la CIAF indica una rotura de la vía anterior al paso del tren, y expertos señalan que, aunque las roturas son comunes, la falta de mantenimiento y trenes de inspección operativos impiden su detección. Los maquinistas denuncian el deterioro de la red, mientras el Gobierno, criticado por el PP, retrasa las explicaciones de Pedro Sánchez en el Congreso hasta el 11 de febrero y suspende el funeral de las víctimas. Se implementan límites de velocidad para recuperar la seguridad. Paralelamente, el país enfrenta una sobrecualificación juvenil, donde el 35% de los universitarios trabaja por debajo de su nivel, un desajuste que impulsa la valoración de la formación profesional y ...