En este episodio de Quilo de Ciencia “in memoriam”, Francisco Grande Covián nos enseña que las vitaminas fueron uno de los grandes descubrimientos médicos del siglo XX, al permitir identificar y prevenir enfermedades causadas por su carencia. Sin embargo, ese éxito llevó a pensar erróneamente que podían usarse como medicamentos universales. En realidad, su función terapéutica es muy concreta: corregir déficits nutricionales. En personas bien alimentadas, añadir más vitaminas no mejora la salud. Ahora, Jorge Laborda confirma que esta visión sigue siendo válida, aunque introduce matices importantes que os invitamos a escuchar. La conclusión es clara: las vitaminas son esenciales, pero no milagrosas. Una dieta variada y equilibrada sigue siendo la mejor receta para la salud.