La escena musical cántabra suma una nueva voz destacada, aunque esta vez no llega únicamente desde el escenario, sino también desde las redes sociales. Álvaro Basanta, guitarrista, compositor y creador de contenido nacido en Santander, se está convirtiendo en una referencia para quienes buscan comprender la música desde dentro, con un lenguaje cercano y una mirada analítica que está llamando la atención en Instagram, TikTok y YouTube.
A sus espaldas ya acumula dos EPs —Delirium (2023) y Vacías las calles (2025)— ambos grabados en los reconocidos Sierra Studios de Santoña, un enclave que está impulsando a algunos de los nombres emergentes de la región. Su música, íntima y cuidada, forma parte del retrato más personal del artista, pero es su faceta divulgativa la que está multiplicando su visibilidad. “Soy muy malo promocionándome a mí mismo, pero analizar música me sale solo”, reconoce con humor.