Durante 40 años existió, bajo el mandato del Ministerio de Justicia, un entramado religioso que controló el adoctrinamiento moral de niñas y adolescentes en España, el Patronato de Protección a la Mujer. La existencia de reformatorios en nuestro país es de sobra conocida por todos, pero la realidad es que la mayoría de estos centros pertenecieron a una institución que, gestionada por las órdenes religiosas, trató de corregir el comportamiento de miles de niñas "desviadas", según la visión represiva del franquismo.
La periodista de 'Hora 25' Laura Bermejo ha recogido los testimonios de varias de las mujeres que pasaron por allí: Loli, Consuelo y Josefa, tres mujeres que, arrastradas por sus familias, entraron en estos centros, vivieron un auténtico infierno, y salieron con secuelas de por vida. Trabajos forzosos, castigos, habitaciones de aislamiento, comida insalubre, y un régimen de silencio absoluto llevó a más de una a pensar en quitarse la vida.